
“Seguiré en el Caribe hasta que Blake no venga a por mi” - anunciaba a bombo y platillo la cantante británica Amy Winehouse mientras que los ladrones de Londres tomaban sus notas de ello. El resultado: roban la casa londinense de la cantante. Los ladrones se llevaron una serie de objetos de su casa valorados en más de €15.000 (15 mil euros), entre ellos una pantalla de televisión, cinco guitarras y material de grabación digital. El ruido alertó a los vecinos pero los ladrones desaparecieron momentos antes de la llegada de la policía.El representante de Amy dice: "Por supuesto Amy se siente mal pero todo puede ser reemplazado. El objeto que más valor tiene para Amy es su guitarra, que está ahora con ella en Santa Lucía. Es un regalo especial de la discográfica "Universal" que Amy recibió el año pasado junto con sus Grammy”.
Qué poca cosa le hace falta a Amy para ser feliz.
Qué poca cosa le hace falta a Amy para ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario